APROEMA se suma al análisis del impacto económico y social de las Sociedades Mixtas Pesqueras de España

APROEMA se suma al análisis del impacto económico y social de las Sociedades Mixtas Pesqueras de España

Aproema fue invitada a la Presentación del Informe sobre el impacto económico y social de las Sociedades Mixtas Pesqueras de España. La asociación se unió a este evento clave para obtener información valiosa sobre el papel de las Sociedades Mixtas Pesqueras en la economía y el desarrollo sostenible, y para explorar oportunidades de colaboración en beneficio del sector pesquero y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La actividad económica de las Sociedades Mixtas Pesqueras en la Unión Europea y terceros países generó una producción de 5.889 millones de euros, un valor añadido bruto de 3.032 millones de euros y 139.254 puestos de trabajo. Estos datos provienen del Informe sobre Empresas Mixtas Pesqueras de España, elaborado por el Servicio de estudios ARDÁN y la Cátedra ARDÁN de la Universidad de Vigo.

Este informe busca destacar el impacto económico y social de las Sociedades Mixtas Pesqueras, subrayando su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. Estas empresas no solo generan riqueza y empleo, sino que también promueven la igualdad de género, fomentan la innovación, respetan los estándares internacionales en prácticas pesqueras y cuidan del medio ambiente.

En las conclusiones de este estudio, se destaca el papel fundamental de las Sociedades Mixtas Pesqueras en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. Estas empresas contribuyen significativamente al desarrollo de países en vías de desarrollo al generar empleos justos y conformes a las regulaciones europeas. Además, desempeñan un papel crucial en la lucha contra el hambre global, promoviendo la igualdad de género al aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral.

Asimismo, las Sociedades Mixtas Pesqueras impulsan la innovación en terceros países, dinamizan la estructura industrial, redistribuyen la riqueza de manera equitativa y adoptan los más altos estándares internacionales en prácticas pesqueras, lo que contribuye a la preservación del medio marino y a la erradicación de la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (pesca IUU). Además, promueven la cooperación con instituciones de países terceros mediante una amplia gama de actividades y modelos organizativos.

Además, se resaltan tres factores clave para el futuro de estas entidades: la necesidad de obtener el reconocimiento de la Unión Europea, mejorar los sistemas organizativos para enfrentar desafíos medioambientales y de costos, e incentivar la innovación para competir en el mercado internacional.